Vivir de amor

Me gusta mucho Vivir de amor, la nueva telenovela vespertina de Las Estrellas, disponible también en VIX.

¿Por qué? Porque siento que su productor, Salvador Mejía, está rescatando la verdadera y única telenovela tradicional mexicana.

Es más, si usted la mira con detenimiento descubrirá guiños sólo para gente que ama esto, como el de la casa de los ricos, la misma que se usó en 1985 para Vivir un poco, o el del lápiz labial de Gaby Spanic, igual al que mostró en 1998 en La usurpadora.

Ver Vivir de amor es una gozadera porque tenemos la nostalgia, el romance, pero también, las innovaciones, una nueva generación de estrellas internacionales que darán mucho de que hablar cuando esto se exporte.

Gala Montes está maravillosa en su personaje de malvada. Kimberly Dos Ramos, después de esto, será una de las consentidas del público mexicano porque no sólo es hermosa. Lo hace excelente.

¿Y qué me dice del galán Emmanuel Palomares o del elenco adulto? ¿Puede haber un placer más grande que volver a ver a Gaby Spanic de villana retorcida?

Amairani está en su retorno triunfal a la pantalla chica. Magda Karina es una gloria. René Strickler y Francisco Gattorno son lo máximo. Y, así, podría estar todo el día mencionándole actor por actor.

Es un muy buen trabajo que se siente desde que miramos esas imágenes, perfectamente iluminadas, hasta la selección de temas musicales.

La voz de Laura Pausini es la más romántica del universo, pero lo que hace Gala Montes al final no deja de ser exactamente lo que las nuevas audiencias escuchan ahora.

¿Qué me gusta más? Que no hay que esperar hasta la noche para mirar esta poderosa historia de hermanas peleando por el amor del mismo hombre en un contexto de rivalidad social, pasión y valores familiares. 

Luche con todas sus fuerzas por ver y apreciar Vivir de amor. Le va a gustar. De veras que sí.