Déficit de atención en adultos

Cada 15 de julio, se utiliza para dirigir la conversación en medios de comunicación y redes sociales para concientizar sobre el Trastorno por Déficit de Atención (TDA). La tendencia mundial en los últimos años es a no considerarlo una patología como tal, sino una condición que modifica tu forma de percibir y comunicarte efectivamente con el medio que nos rodea y se le ha incluido en los conceptos de la #neurodivergencia.

Esta manera de visualizarlo es adecuada porque las personas que padecen esta condición navegan y actúan cotidianamente por el mundo en sus diferentes áreas, con diversas efectividades en ellos, pero, en el análisis más específico, con ciertas afectaciones en su calidad de vida y sin poder aprovechar todo su potencial intelectual. Esto llega a ser frustrante.

A este respecto, nos centraremos en el territorio de la presentación del TDA en la población adulta.

Clínicamente, se reconocen dos formas de poder tenerlo después de los 18 años:

La primera es la forma residual: cerca de 5 % de la población infantil general presenta este padecimiento y, conforme va madurando el sistema nervioso central hacia la adolescencia y la adultez joven, mejoran las conexiones neuronales y se corrige el TDA. Obviamente, con mejores índices cuando se es una persona sometida a manejo terapéutico y farmacológico.

La segunda: cuando se nace con la susceptibilidad para presentarlo, pero el sistema nervioso central no se somete durante la infancia a condiciones que hagan explotar su presentación y estas se terminan de reunir hasta después de los 18 años. Hay adultos que presentan los primeros síntomas en épocas laborales o en edad productiva.

Sobra decir que existen formas modernas de manejo para todos los casos. Ello depende de evaluaciones sistemáticas para dar los mejores resultados.

 

*Psiquiatra. Director Cisne México.