Cultura

El Hombre de Balderas: el habitante que vivió entre mamuts y dientes de sable

Hace más de 10 mil años, un humano habitó la zona. Su historia salió a la luz durante las obras del Metro de la CDMX.

El Metro de la CDMX, además de transformar la manera en que millones de personas se trasladan por la capital, también fue clave para el crecimiento de la ciudad durante la segunda mitad del siglo pasado.

 

 

Más allá de agilizar los traslados para millones de usuarios, el STC Metro también ha sido un aliado del INAH en el descubrimiento de cientos de vestigios de nuestros antepasados. Sin embargo, existe uno en especial que hoy es conocido como el Hombre de Balderas que resalta por sí solo.

Nombrado así por los trabajadores encargados de la construcción de la primera línea del Metro, su cráneo fue descubierto en 1968 durante excavaciones. Después de recibir el reportes sobre vestigios encontrados, especialistas del INAH pudieron trasladarse al lugar para documentar los hallazgos.

En un primer momento, los especialistas pensaron que se trataba de restos de origen prehispánico. Sin embargo, lo que encontraron durante las obras del Metro sorprendió a todos, pues se descubrió que el cráneo tenía una antigüedad de entre 10 mil 500 y 11 mil años.

 

El Hombre de Balderas vivió en una época en la que mamuts y tigres dientes de sable aún habitaban esta región

Después de ampliar los estudios en torno al hallazgo, se planteó la posibilidad de que el Hombre de Balderas hubiera fallecido a causa de una erupción del Nevado de Toluca, una catástrofe natural que también afectó a gran parte de la fauna que existía por aquellos años, como bisontes, armadillos gigantes, caballos y, por supuesto, mamuts y tigres dientes de sable.

¿En dónde se encuentra en la actualidad?

Si bien es conocido por miles de personas como el Hombre de Balderas, la realidad es que su hallazgo se dio durante las obras de lo que hoy es la estación Juárez de la Línea 3 del Metro, entre las calles Independencia y Juárez.

 

En la actualidad, la pieza se encuentra en la Osteoteca de la Dirección de Antropología Física del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), donde es una de las piezas más antiguas de la colección.

 

Su historia es un recordatorio de que, debajo de la enorme ciudad que hoy conocemos, también se encuentran las huellas de quienes habitaron este territorio miles de años antes de que existiera la CDMX.

El Sol de México

14/08/2026

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