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Museo de la Lucha Libre, la joya que han visitado más de 600 luchadores

El Museo de la Lucha Libre está en Tijuana y tiene un sinfín de joyas que recuerdan a los grandes del pancracio.

Tijuana-. Si los millones de aficionados a la Lucha Libre mexicana que existen en nuestro país no habían encontrado algún pretexto para visitar Tijuana, el Museo del Coleccionista puede ser una opción, con un piso lleno de historia y nostalgia dedicado al pancracio nacional.

 

El Mullme (Museo de la Lucha Libre de Mexicana), abrió sus puertas el 29 de abril del 2017 y, desde entonces, se ha convertido en el destino predilecto para todos los amantes del deporte, las películas con sus estrellas o las historias fuera del encordado.

 

La entrada al recinto únicamente vale 50 pesos mexicanos y el acceso es durante viernes, sábado y domingo. Cualquier de esos días, Zaurel León, uno de los tres fundadores, coleccionistas y autodenominados como “enfermos de la preservación”, junto a Mauricio Pino y Miguel Ángel Pérez, quien tiene el rol de administrador operativo del inmueble y suele hacer las visitas guiadas. Con sus historias apasionantes sobre la lucha libre y el resto de accesorios, suele dejar maravillado a más de uno.

“Esto es un esfuerzo, una diversión, pasión por el legado de qué vamos a dejar. El bien contra el mal, los buenos contra los malos, el técnico contra el rudo, y aquí estamos. El primer museo de la lucha libre y el único de México, con diferentes máscaras, diseños y colores”, dijo en entrevista con ESTO.

 

Las imágenes de un cómic de El Santo reciben a los visitantes, seguido de algunas carteleras históricas en las diferentes arenas del país, para finalmente quedar de frente a un ring lleno de cinturones. Por detrás, lucen múltiples figuras de acción con el molde conocido por todos los comerciantes, con una guardia con la mano derecha arriba y la izquierda abajo, además de muñecos Funkos, máscaras miniatura y más.

El Museo de la Lucha Libre tiene joyas de Rey Mysterio o Penta Zero Miedo

El otro lado del museo se encuentran las verdaderas joyas. Atuendos que los mismo luchadores han donado, como un traje morado de Rey Mysterio, “cuando vine y nos lo donó, no lo pude creer”, agregó Zaurel, quien se apuntó los bellos del brazo erizos al recordar aquel momento.

Tal vez la sección más curiosa es la colección de “cabelleras” que han sido cortadas de los luchadores durante apuestas. Los pedazos de cabello son resguardados en cubículos transparentes y hasta una máquina de barbería se encuentra ahí. En un costado, un sinnúmero de máscaras donadas por más de 630 gladiadores entre los que destacan Damián 666, Hijo del Santo, Blue Demon Jr, Penta Zero Miedo, Rey Mysterio, Dulce Gardenia y más.

Sin embargo, el resto del museo no tiene desperdicio, con la colección más importante de Batman, superhéroes y artículos que viven en la nostalgia del mexicano promedio con tarjetas de futbolistas o de una famosa marca de pan.

 

“Uno se convierte en coleccionista cuando comienza a guardar cosas con el objetivo de preservar, y no solamente de acumular”, cerró Zaurel.

Esto

07/05/2026

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