
Hay muchos programas bonitos que se están haciendo en los medios públicos que casi nadie menciona porque, como estamos en guerra ideológica, el simple hecho de elogiarlos tiene implicaciones políticas.
Pero, la verdad, no tienen nada qué ver con política, y sí es una desgracia lo que está pasando porque, además, son contenidos que todos pagamos con nuestros impuestos. ¡No se vale!
Por si esto no fuera suficiente, usted los puede ver gratis, sin importar en la ciudad en la que viva, a través de YouTube, y a las pruebas me remito:
El taller de Ita. ¿Ya lo vio? Es un “reality show” de Canal Once sobre la vida de una mecánica.
Usted, seguramente, me preguntará: “¿Y eso qué tiene de interesante?”. Primero, que en este país, por diferentes cuestiones culturales, cuando pensamos en mecánicos, pensamos en hombres.
Sí, es muy fuerte que tengamos aquí a una mujer haciendo esto y más porque, segundo, es un muy buen pretexto para que, a través de ella, conozcamos a otras personas.
Crónica animal. Dígame, por favor, que usted también lo ama. Es un programón de Canal 22 sobre animales pero, ojo, muy diferente, entretenido y vertiginoso.
Lo conduce Laura Barrera y es alucinante cómo, a partir de una anécdota de un animal, nos lleva a otros asuntos mil veces más interesantes, y a otros, y a otros.
No sabe usted el tamaño de contenido del que le estoy hablando. Calidad mundial.
Chilangotitlán. ¿Qué es esto? Lo mejor que le ha pasado a toda la televisión infantil de este país desde los tiempos de Bizbirije. Así, de ese tamaño. Es de Capital 21.
Estamos hablando de un programa de entretenimiento para menores donde un montón de muñecos nos hacen reír como en los tiempos de 31 minutos.
Es lo máximo del universo, sus guiones son de una inteligencia digna de Odisea Burbujas, y está producido con una creatividad asombrosa. ¡Felicidades!
¿Le sigo? No, mejor no. Mejor los invito a que vean lo que se está haciendo en nuestros medios públicos. Hay muchos programas bonitos que merecen ser vistos. ¿A poco no? ¡Gracias!