
Muero de amor con la telenovela Guardián de mi vida que triunfa en Las Estrellas después de haber sido ovacionada en Estados Unidos a través de Univisión y, por supuesto, en la plataforma ViX.
¿Por qué? Porque estoy convencido de que es exactamente el tipo de historia que la gran familia mexicana necesita hoy:
Amor, mucho amor. Acción, mucha acción. Humor, mucho humor. Certeza, mucha certeza. Seguridad, mucha seguridad. ¡Es lo máximo!
¿Pero sabe qué es lo más bonito? El cambio social. No porque se esté hablando de la necesidad de ser protegido, se está poniendo a la mujer en una posición de debilidad, de sometimiento, de resignación.
¡No! Las mujeres de esta producción de Juan Osorio son fuertes y los hombres, sensibles. ¡Es un hallazgo!
Amo las actuaciones de Silvia Navarro y de Paulina Goto. Amo lo que transmiten sobre ser madre y ser hija hoy. Amo su conexión con el pueblo de México.
Esto es mágico como lo que Daniel Arenas y Diego Klein están consiguiendo con sus personajes. En serio. No son galanes de telenovela. Son seres humanos que dicen cosas de nosotros, que nos representan. ¡Gracias!
¿Y qué me dice de los villanos? ¿No son sensacionales?
¿Qué le puedo decir que no se haya dicho hasta ahorita de este melodrama seriado?
Algo que a mí me conmueve mucho: Nicandro Díaz.
Como usted sabe, este grandioso productor de telenovelas, que murió en 2024, era muy querido y nos dejó un legado de éxitos inolvidables. Entre ellos, Amores verdaderos, la primera versión de este clásico en Televisa.
El hecho de que Juan Osorio esté ofreciendo este melodrama seriado es un gran homenaje para su, amigo y compadre, el gran Nicandro Díaz.
Y no sé usted, pero yo siento que él, desde el cielo, lo bendice y tiene mucho que ver con este fenómeno en un momento saturadísimo de estímulos deportivos, noticiosos y de todo tipo.
Luche con todas sus fuerzas por ver Guardián de mi vida todas las noches en Las Estrellas. Le va a gustar. De veras que sí.