El más importante de las letras españolas, en una ceremonia en el paraninfo de Alcalá de Henares
El escritor de crónicas, ensayos y novelas como ‘Y retiemble en sus centros la tierra’, ‘El metal y la escoria’ o ‘Mentideros de la memoria’, casi toda la obra de Celorio se sostiene en la memoria personal, familiar y literaria.
“Me he dedicado mucho a la literatura del yo”, dijo, y aplaudió que esta haya “ampliado sus fronteras”. Tradicionalmente considerada como “la conquista de la tercera persona”, Celorio ha atribuido a Cervantes esa expansión de los límites de la novela.
“Gracias a él, los géneros se han mezclado hasta la promiscuidad, los géneros han dejado de ser compartimentos estancos”, señaló, a la vez que reivindicó la necesidad de hablar de la propia estirpe: “Nadie sabe bien quién es si no sabe de dónde procede”.
El jurado del Cervantes, dotado con 125.000 euros, lo ha distinguido por su “excepcional obra literaria y labor intelectual con la que ha contribuido de manera profunda y sostenida al enriquecimiento del idioma y de la cultura hispana”.
Doctor en Lengua y Literaturas Hispánicas, Celorio es, además de académico, director de la Academia Mexicana de la Lengua, editor y desde 1974 ha impartido clases en diversas instituciones, entre ellas la Universidad Iberoamericana, el Instituto Politécnico Nacional y El Colegio de México, además de haber dirigido la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM entre 1998 y 2000.
Por eso, agradeció al jurado que lo haya visto como “un escritor integral” frente a los que han criticado su “falta de consistencia en el compromiso con la literatura”.
Sobre el discurso que pronunciará el próximo jueves, avanzó que hablará de su poética y de su familia, pero también de su lectura del ‘Quijote’, del que destacó “el sentido del humor y el sentido de la libertad”.
El Premio Cervantes 2025 consolida a México como el país latinoamericano con más galardonados con el mayor reconocimiento de las letras en español, ya que con él ya son siete los mexicanos reconocidos.
Celorio se ha declarado “feliz de estar en este edén”, junto a Octavio Paz (1981), Fernando del Paso (2015); Elena Poniatowska (2013); José Emilio Pacheco (2009); Sergio Pitol (2005) y Carlos Fuentes (1987).
Sobre la situación internacional, consideró “pavoroso” lo que está pasando en el mundo y lamentó que la literatura frente a la violencia no puede hacer más que “registrarla, ponderarla y criticarla”.
Crónica
20//04//2026