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Guerra en Medio Oriente impacta comercio global

El alza en el precio del petróleo detonará el aumento de la inflación, encarecerá el transporte y los alimentos, incrementando la volatilidad de los mercados

La escalada bélica en Medio Oriente, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ya rebasa el plano militar y amenaza con alterar el comercio mundial.

Para el académico de la Universidad de Guadalajara, Arturo Santacruz, el principal factor es la incertidumbre: “No se puede saber con exactitud hasta dónde llegará el impacto de la guerra, pero si el conflicto se prolonga, un incremento de hasta 50% en el precio del barril del petróleo no suena descabellado”.

El foco está en el estrecho de Ormuz, por donde circula 20% del petróleo global, unos 20 millones de barriles diarios, además de gas natural licuado, especialmente de Qatar. Desde el inicio de las hostilidades —que incluyeron la ofensiva denominada “Operación Furia Épica” y la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei—, el crudo ha mostrado una alta volatilidad. El Brent cerró en 77.74 dólares y el WTI en 71.23, mientras la mezcla mexicana alcanzó 66.63 dólares, su mayor nivel en siete meses.

Santacruz subraya que el impacto no se limita al precio del combustible. Un cierre prolongado del paso marítimo comprometería directamente a las economías altamente dependientes del suministro del Golfo Pérsico, como China, India, Corea del Sur, Japón y varios países europeos. “El problema no es solo la oferta física, sino el riesgo percibido. Los mercados reaccionan ante la posibilidad de interrupción”.

La especialista en relaciones internacionales, Nadine Cortés, advierte que el comercio global enfrenta tres riesgos simultáneos: el cierre total de Ormuz, daños masivos y sostenidos a la infraestructura energética y logística, así como la incapacidad de redirigir flujos por rutas alternas. “Ya hay retrasos, el encarecimiento de los seguros marítimos y la reducción temporal de los flujos. El mercado no espera a que falte el petróleo… reacciona al riesgo, y por eso se encarece”.

El conflicto ya golpea infraestructura clave. Arabia Saudita confirmó ataques contra la refinería de Ras Tanura, con capacidad superior a medio millón de barriles diarios, mientras QatarEnergy suspendió la producción de gas natural licuado tras las agresiones a sus instalaciones, lo que disparó más de 40% los precios del gas en Europa. Además, drones y lanchas explosivas han impactado embarcaciones en el Golfo de Omán, generando un “cierre de facto” del estrecho por el temor de aseguradoras y navieras.

Para Cortés, el paralelismo con la pandemia es inevitable: “Como ocurrió con las compras de pánico del cubrebocas, el temor puede generar escasez temporal y precios desproporcionados”. De prolongarse la crisis, el alza energética presionará la inflación en Estados Unidos y Europa, con posibles efectos en las tasas de interés y crecimiento.

En el caso de México, el encarecimiento del crudo abre una ventana de mayores ingresos petroleros y un margen para fortalecer a Pemex. Sin embargo, advierten los especialistas, un entorno global de alta volatilidad, un dólar fuerte y un menor apetito por el riesgo, podría presionar al peso y endurecer las condiciones financieras internas.

La incógnita central es la duración del conflicto. Si la interrupción marítima supera algunas semanas, el impacto dejaría de ser coyuntural para convertirse en un choque estructural para la economía mundial.


03/03/2026

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