El organismo planteó que una de las respuestas podría estar en las pruebas diagnósticas anuales
Durante la presentación del Estudio Económico sobre México, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, expuso que la informalidad en el país se concentra principalmente entre personas con menor nivel educativo.
El organismo subrayó que la problemática es particularmente grave entre quienes no cuentan con educación secundaria; el 88% de los trabajadores con estudios inferiores a la educación primaria se encuentra en un empleo informal.
Según un reporte publicado por la OCDE en octubre de 2025, basado en información de 16 países, la tasa promedio de informalidad en América Latina ronda el 51%, mientras que Uruguay, con 25 por ciento, registra el nivel más bajo.
Cormann también señaló que las mujeres enfrentan mayores barreras para acceder al empleo formal, debido a que continúan asumiendo buena parte de las responsabilidades de cuidado dentro de los hogares.
“Los trabajos informales ofrecen flexibilidad, pero también tienen escasas perspectivas profesionales. Ampliar el acceso a servicios de educación y atención a la primera infancia es fundamental para fortalecer la participación de las mujeres en el empleo formal. Solo el 4% de los niños de más temprana edad están matriculados en programas de educación y cuidado de la primera infancia en México, frente al 36% regional”, sostuvo.
Desde la perspectiva financiera, la OCDE considera que fomentar la formalidad tendría efectos positivos sobre las finanzas públicas mexicanas, ya que ampliaría la base de contribuyentes y fortalecería la capacidad recaudatoria del Estado.
A estos señalamientos de la OCDE se suma lo reportado por el INEGI en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), donde se observa que el cuarto trimestre de 2025 cerró con una tasa de informalidad de 55 por ciento, confirmando que más de la mitad de la población ocupada en México permanece fuera del empleo formal.
Para avanzar en ese objetivo, Cormann propuso como primer paso la incorporación de pruebas de diagnóstico educativo anuales en los niveles básicos.
“Se pueden promover iniciativas para propiciar que aumenten los alumnos que completan como mínimo la educación secundaria mediante pruebas de diagnóstico anuales. Estas pruebas pueden ayudar al seguimiento de los resultados académicos”, sostuvo.
El organismo añadió que estos instrumentos también permitirían identificar dificultades de aprendizaje de forma temprana y dirigir programas específicos hacia los estudiantes con mayores rezagos.
“Fortalecer los vínculos entre el sistema educativo y las necesidades del mercado”, añadió
La propuesta recuerda los esquemas de evaluación educativa aplicados en años anteriores en México. La prueba ENLACE, por ejemplo, evaluaba áreas como matemáticas, lectura, ciencias naturales y ciencias sociales en educación básica. En 2014, este instrumento se aplicó únicamente a estudiantes del último grado de educación media superior.
Posteriormente, el modelo evolucionó hacia la prueba Planea, que dejó de aplicarse en preparatoria desde 2017.
01/03/2026