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La visión económica del papa Francisco: un cambio de sistema para poner fin a la esclavitud del siglo XXI

Juan Antonio Guerrero, prefecto emérito de la Secretaría para la Economía del Vaticano con Francisco, asegura que, desde el minuto uno, defendió "una economía que mire por las personas"

Un legado que será complicado de igualar para el que sea su predecesor. El papa Francisco, fallecido el pasado lunes a los 88 años, se caracterizó siempre por ser un pastor, como le gustaba que le llamaran, que hablaba con total claridad sobre algunos temas de actualidad y la economía también ha formado parte de algunos de sus relatos. 

Jorge Mario Bergoglio lanzó más de algún mensaje con el que trató de defender que la esclavitud sigue vigente en el mundo, en pleno siglo XXI, aunque de una forma diferente a la que se produjo siglos atrás y la vinculó de lleno con la explotación laboral.  

No es casualidad que tanto en el documental de Disney, Amén: Francisco responde, como en otros pronunciamientos públicos, el pastor puso siempre el mismo ejemplo para hablar de lo que propician las "sanguijuelas", los empresarios que explotan a sus empleados.

"Hay tanta esclavitud hoy como en el pasado, de otra manera. Una mujer en la cola del paro, a la que ofrecen un trabajo de 11 horas por 600 euros mes, es una esclavitud moderna, la esclavitud del mercado. O una mujer que no se puede quedar embarazada para que no la echen del trabajo, le quitan la libertad de ser madre. Hay esclavitudes modernas que los cristianos tenemos que denunciar", aseguró.

El 19 de mayo de 2016, según la transcripción de la homilía que publicó Radio Vaticano, el papa Francisco lamentó el trato que reciben muchos trabajadores del campo: "Cuando las riquezas se logran con la explotación de la gente, esos ricos que explotan: explotan el trabajo de la gente y la pobre gente se vuelve esclava". 

"Pensemos en lo que ocurre en todo el mundo. ‘Quiero trabajar’ – ‘Bien, te hacen un contrato. De septiembre a junio’. Sin posibilidad de pensión, sin seguro sanitario… En junio, lo suspenden y en julio y agosto tiene que comer aire. Y, en septiembre, te lo vuelven a dar. Los que hacen esto son verdaderas sanguijuelas y viven de la sangría de la gente, que esclavizan con el trabajo", criticó.

"El mundo de la economía necesita un cambio"

Durante todo su pontificado, siempre abogó por transformar un sistema capitalista que consideraba que seguía haciendo daño a la sociedad. En su última intervención en el evento internacional de La Economía de Francisco en la que se rodeaba de empresarios, el pasado 25 de septiembre de 2024, pronunció unas palabras que ya había mencionado con anterioridad.

"El mundo de la economía necesita un cambio. No lo cambiarán sólo convirtiéndose en ministros, o en premios Nobel, o en grandes economistas, todas cosas buenas; lo cambiarán sobre todo amándolo, a la luz de Dios, inyectándole los valores y la fuerza del bien, con el espíritu evangélico de Francisco de Asís", explicó.

El papa Francisco siempre defendió una visión crítica del sistema económico global y una apuesta por las energías renovables. En su exhortación apostólica Evangelii Gaudium, del año 2013, no dudó en hablar de ello. "¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia", justificó.

"Si realmente queremos alcanzar una sana economía mundial, hace falta en estos momentos de la historia un modo más eficiente de interacción que, dejando a salvo la soberanía de las naciones, asegure el bienestar económico de todos los países y no sólo de unos pocos", razonó.

Francisco se mostró contrario a tener "un dinero que gobierna en lugar de servir". "¡El dinero debe servir y no gobernar! El papa ama a todos, ricos y pobres, pero tiene la obligación, en nombre de Cristo, de recordar que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos, promocionarlos. Os exhorto a la solidaridad desinteresada y a una vuelta de la economía y las finanzas a una ética en favor del ser humano", indicó.

En su encíclica, Fratelli Tutti, de octubre de 2020, en plena pandemia del covid, el papa Francisco también recordó que "el mercado sólo no resuelve todo, aunque otra vez nos quieran hacer creer este dogma de fe neoliberal". "Se trata de un pensamiento pobre, repetitivo, que propone siempre las mismas recetas frente a cualquier desafío que se presente", explicó.

"La fragilidad de los sistemas mundiales frente a las pandemias ha evidenciado que no todo se resuelve con la libertad de mercado y que, además de rehabilitar una sana política que no esté sometida al dictado de las finanzas, 'tenemos que volver a llevar la dignidad humana al centro y que sobre ese pilar se construyan las estructuras sociales alternativas que necesitamos".


Huffingtonpost

27/04/2025

 

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