
Cumplió 108 años de historia. Es el teatro más antiguo en funcionamiento en la capital. Y también, el más bello, patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco. Ha sobrevivido a dos incendios y tres cierres. Fue la casa de Esperanza Iris, la Reina de la Opereta, una cantante que recorrió el mundo, y que incluso fue condecorada por la realeza europea. Una tabasqueña de familia humilde, con 22 hermanos, hija de un celador aduanero y de una profesora.
Revelación infantil desde los 9 años, y a los 14 ya era una figura consagrada. La viuda alegre, Ventanita colonial o Amapolita fueron sólo tres números que alguna vez la llevaron a repetir tres veces su acto porque el teatro no tenía capacidad para tanto público en una sola función. Y eso que el aforo era para poco más de mil espectadores.
El teatro fue inaugurado por Venustiano Carranza el 25 de mayo de 1918. Él le regaló un ramo de rosas acompañado de una tarjeta de oro. Hay quienes aseguran que él financió la obra por los amoríos que tuvo con la diva.
Vida de éxitos y fortuna, pero al lado de tragedias. Viacrucis. Fatalidad. Tuvo tres matrimonios desastrosos y sufrió la pérdida de sus tres hijos. Su último esposo, Paco Sierra, fue acusado de participar en un atentado aéreo (1952), y condenado a 30 años de prisión. Ella gastó su fortuna sin poder liberarlo y, tras dos infartos, murió en 1962, a los 74 años.
El Teatro de la Ciudad Esperanza Iris es una joya de estilo neoclásico. Famoso por su belleza semejante a la Scala de Milán o la Ópera de París, está rodeado de leyendas paranormales.
Su construcción fue encomendada a los arquitectos Ignacio Capetillo y Federico Mariscal. Allí cantó Enrico Caruso y bailó la leyenda rusa Anna Pavlova.
En 1984 sufrió un devastador incendio que destruyó gran parte de su estructura. Tras ser reconstruido, reabrió en 1986.Endeududado por los impuestos, lo adquirió el gobierno en 1962. Y, en 2008, se le devolvió su nombre original como homenaje a Esperanza Iris.
Después de una nueva etapa de renovación, reabrió en 2002 con el espectáculo Viva la zarzuela, bajo la dirección de Plácido Domingo, una de las múltiples figuras mundiales del espectáculo que han pisado este escenario sagrado, testigo de nuestra historia.