Gabriela Jiménez

Gabriela Jiménez

Sexo, sin lágrimas y sin pudor

Ética

La ética es y debería seguir siendo parte fundamental de la formación de los niños dentro y fuera del entorno familiar y escolar. Tiene una función: identificar qué es lo correcto o incorrecto en la conducta humana.

Y aunque es cierto que cada cultura puede tener sus propios acuerdos sobre lo que está bien o mal, hay consensos básicos en todas ellas, como el no robar, matar o traicionar. Respetar y apegarse a estas normas sociales, nos hablan no sólo de esos valores aprendidos dentro de casa, sino también de la manera en que las personas responderán a diario en sus diversos entornos.

Las acciones diarias, grandes o pequeñas, nos hablan del nivel de certeza que podemos tener con los demás. Si a través de esas conductas observamos que una persona engaña, miente y encuentra dentro de ciertos procesos la forma de falsear información para obtener un beneficio personal, sin duda, surgirá la pregunta: ¿alguien así es digno de confianza?

Definitivamente, la confianza es fundamental para que una sociedad continúe funcionando, y creer en los demás va siendo cada vez más cuestionable: ¿cómo afectará a la sociedad vivir con una sospecha constante hacia los otros? Pensemos, entonces, si es necesario o no educar en valores.