Urge la electromovilidad

El sector transporte es el segundo mayor generador de GEI en el mundo. Contribuyó con 14.2 % de las emisiones totales en 2018. El sector energético (generador de energía eléctrica, calor, transporte e industria manufacturera y construcción, subsectores) es responsable de 70.0 % de las emisiones globales, estimadas en 50.0 GtCO2e. Significa que 7.1 GtCO2e son emitidas anualmente por el transporte (aviones, embarcaciones, camiones de carga y automóviles).

Los últimos datos disponibles sobre el número de autos que circulan en el planeta rondan los 1,500 millones. Pero el total, tanto de gasolina como de diésel, puede ser de más de 1,600 millones.

En México, en 1980, circulaban 5.46 millones de vehículos automotores y, en 2025, fueron 54.2 millones, un crecimiento de 10 veces en 45 años. La electromovilidad en transporte es indispensable para reducir nuestras emisiones de GEI.

Toyota aportó su auto híbrido Prius en Japón, en 1997, y, en 2000, al mundo entero. Es un modelo con un motor pequeño de gasolina, otros eléctricos y pilas. Elon Musk, en 2008, presentó un vehículo tipo 100 % eléctrico (Tesla Roadster de 250 CV, batería de 53 kWh, autonomía/360 km y aceleración de 0 a 100 km/h/en 3.9 segundos, con una velocidad máxima de 201 km/h).

Son los pioneros de la electromovilidad en transporte urbano en el mundo. Además, Musk rompió el monopolio de las petroleras y de sus socias, las armadoras estadounidenses, en el control mundial del mercado de autos.

Afortunadamente, en los últimos 10 años hemos vivido una veloz carrera tecnológica de casi todas las marcas de autos; ahora los hay híbridos y eléctricos, con baterías de iones de litio (como carbonato o hidróxido), que contienen cobalto, níquel, manganeso, oxígeno y, recientemente, fosfato de hierro/litio.