Álvaro Cueva

Álvaro Cueva

Frente a la Tele

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La casa de los famosos

Vamos a decirnos la verdad: La casa de los famosos México ya no es un reality show. Es la última oportunidad de la televisión abierta para no volverse irrelevante.

Y esta cuarta temporada, lo sabe. Por eso ya no son dos cuartos feos peleándose. Ahora son tres: Tulum, Ibiza y Malibú. Lo llaman “maximalismo tropical”. Traducción: ya no saben qué hacer para que no nos aburramos.

Pero es brillante. Rosa María Noguerón, la productora de este concepto, entendió lo que muchos no han querido entender: el México de Wendy Guevara, el del lejanísimo 2023, ya no existe.

Le guste a quien le guste, le moleste a quien le moleste, hoy, el público ya no está en Las Estrellas. Está en el 24/7 de ViX, en el TikTok de Fede Vigevani y en el YouTube de Brianda Deyanara.

Por eso el casting de esta cuarta temporada es un acto de desesperación inteligente: metieron a mi amada Cynthia Klitbo, actriz de primera línea, de esas que antes decían “yo no hago realities, y la sentaron junto a Yanet García, Memo Schutz, Ernesto Laguardia y los “niños” del algoritmo.

¿Qué quiere hacer Televisa? Lo que yo llevo años gritando: unir lo tradicional con lo digital, juntar a viejos y a jóvenes en una misma conversación.

Y la jugada maestra es abrir la votación a toda Latinoamérica. Diez votos extra por ViX Premium, chat continental, la Cabina de las Tentaciones.

Ya no es La casa de los famosos México. Es La casa de los famosos Latam, pero con pasaporte mexicano.

¿Al final va a funcionar? No lo sé. Toda la parte del contenido está tan controlada para que aquello no explote y se vuelva incómodo como en los tiempos de Adrián Marcelo, que podría fracasar por light.

Pero lo que sí sé es que, si usted sigue pensando que esto se mide con los ratings del domingo, está en un error. Esto se mide ahora en conversaciones, en trends, en si al día siguiente se habla de lo mismo en la oficina, la prepa y el salón de belleza.

Esta casa no quiere un ganador. Quiere sobrevivir. Y para ello dejó de ser casa para convertirse en resort. ¿Qué opina?