
Yo no sé si usted lo sepa, pero Ana de la Reguera es un orgullo para todos en este país, una mexicana que está triunfando en el mundo, una actriz fundamental.
Podría ser una nueva Salma Hayek. ¡Pero qué cree! Como pertenece a otra generación, a ella le ha tocado lidiar con un montón de situaciones que la convierten en alguien todavía más admirable, genial.
¿Por qué le estoy diciendo esto? Porque ya están los capítulos de todas las temporadas de Ana en la plataforma Prime Video, y me interesa que usted los vea, que los goce.
En el muy remoto caso de que no lo sepa, es una serie cómica, planteada en capítulos de media hora, en donde Ana de la Reguera se burla de ella misma.
Sí, es una especie de bioserie, pero al mismo tiempo, una fantasía. Es una experiencia delirante que le sacará cualquier cantidad de carcajadas y le permitirá conocer cosas que nunca se habían dicho de la vida y de la carrera de esta gran estrella.
Es una serie divertida, irreverente y revolucionaria por lo que dice, por cómo lo dice, por el tamaño del reparto y por todas sus aportaciones cinematográficas.
A lo largo de sus tres temporadas, usted va a ver lo mismo a gigantescas figuras de Hollywood que a entrañables luminarias del espectáculo nacional pasando por la familia de verdad de Ana.
Y se canta, y se baila, y hay bodas, y Ana de la Reguera nos sorprende como directora.
Sí, hay dos episodios dirigidos por ella y, honestamente, la señora es una revelación. Dirigir siempre es complicado, pero con la comedia es mil veces peor. ¡Mis respetos!
A esto y a un montón de situaciones más me refiero cuando le hablo de las aportaciones cinematográficas. Ana rompe con todo lo que estamos acostumbrados a ver en las series hispanas.
Si la justicia existiera, recibiría cualquier cantidad de premios porque aquí hay algo fresco, original, diferente.
¿Ahora entiende por qué se la estoy recomendando? Luche con todas sus fuerzas por verla en Prime Video. Le va a gustar. De veras.