Coreanos y mexicanos se vieron las caras apenas en septiembre del año pasado en un amistoso
La selección de México se encerró en su búnker el lunes mientras apresura la preparación para enfrentar a Corea del Sur en un partido clave en sus aspiraciones por redimirse en un Mundial luego del fracaso que supuso Qatar 2022.
Coreanos y mexicanos se vieron las caras apenas en septiembre del año pasado en un amistoso en el que el Tri requirió un gol agónico para rescatar un empate 2-2 y quizá por eso el entrenador Javier Aguirre podría estar cocinando algo distinto respecto a la alineación del debut ante Sudáfrica.
La selección mexicana sólo abrió las puertas a sus entrenamientos por 15 minutos en sábado y domingo. Los jugadores nada más estiraron durante ese lapso y no se pudo distinguir alguna posibilidad de variantes.
El cambio obligado
La expulsión del zaguero central César Montes forzará al “Vasco” a mover sus piezas en la retaguardia, que es la zona que por elección propia del entrenador llegó con menos profundidad al Mundial.
Aguirre citó a tres zagueros centrales naturales y uno de ellos, Israel Reyes, usualmente juega como lateral en su sistema.
Ha recurrido como centrales en el pasado a los volantes Luis Romo, Erik Lira y a Edson Álvarez, quien se perfila como el relevo de Montes.
Álvarez no es ajeno a la posición porque en ese sitio debutó con el América y después se convirtió en mediocampista.
El problema es que el “Machín” está un poco oxidado por el magro rodado que tuvo esta temporada después haberse operado el tobillo derecho y ante la velocidad de los atacantes coreanos podría ser un punto débil.
“Le exigimos mucho en los entrenamientos de tal manera que está listo para jugar los 90 minutos y con la roja de César lo más probable es que juegue Edson de central…muy probable”, dijo Aguirre.
Aguirre podría optar por un central natural como Israel Reyes, quien jugó como lateral derecho ante Sudáfrica e insertar a Jorge Sánchez, un buen marcador por derecha que además es muy rápido.
16/06/2026