Para celebrar los 15 años de su disco debut
Después de la presentación de Perra Brava, The Vacccines salió a escena para celebrar los 15 años de What Did You Expect From The Vaccines?, su álbum debut de 2011. Desde las primeras guitarras, el recinto se convirtió en una ola de gente saltando y cantando.
"Blow It Up" abrió el recorrido y "Wreckin’ Bar (Ra Ra Ra)" terminó de poner a todos a bailar. Luego llegaron "Post Break-Up Sex", "Wetsuit" y "A Lack of Understanding". Con "Nørgaard" se desató el grito de "¡Oe, oe, oe, Vaccines!", mientras la banda recibía los aplausos antes de seguir con "Under Your Thumb", "Wolf Pack", "All in White" e "If You Wanna".
El concierto tuvo espacio para bajar un poco las revoluciones con "Somebody Else’s Child", pero la calma duró poco. "Your Love Is My Favourite Band" y "Headphones" levantaron otra vez al público. El vocalista Justin Young aprovechó para presentar a los integrantes de la banda, entre ovaciones que dejaron claro que la noche no era sólo una celebración del álbum, sino también del vínculo que han construido con sus fans mexicanos.
Coros, cerveza y una despedida a gritos
Con "Handsome" empezaron a volar vasos de cerveza. No era precisamente una lluvia fina…entre los brincos y los brazos levantados, más de uno terminó empapado. La fiesta siguió con "Heartbreak Kid", "Lunar Eclipse" y "I Can’t Quit", antes de que "Teenage Icon" sacara los celulares para grabar uno de los momentos más esperados.
Pero el coro más fuerte llegó con "I Always Knew". Por unos instantes, las voces del público se impusieron sobre la de Young y dejaron claro que la canción sigue funcionando en vivo.
Después de una breve pausa y otra ronda de ovaciones, las luces de los teléfonos acompañaron "No Hope" y "Ten Years Too Far". A las 9:55 de la noche, la banda se despidió con un "Los amamos, muchas gracias México" y cerró con "All My Friends Are Falling in Love", entre más saltos y cerveza en el aire.
Quince años después de aquel debut, The Vaccines comprobó que sus canciones siguen teniendo el mismo efecto, basta con que suenen los primeros acordes para que el público cante como si el tiempo no hubiera pasado.
Excélsior
23//10//2026