
Hablemos, por favor, de Tierra de amor y coraje, la nueva producción de José Alberto Castro, porque aquí están pasando cosas demasiado importantes que, por diferentes razones, no se comentan a gran escala.
Ojo: es una telenovela mexicana grabada en Estados Unidos. No es que se hayan ido a hacer unas cuantas escenas y lo demás en México. ¡No! Todo el equipo de producción se trasladó a Arizona para realizar esta fantasía vaquera.
Esto es superior a lo que pasó en los años 80 con El pecado de Oyuki, porque en aquel entonces se recreó Japón en el Ajusco, en la Ciudad de México.
Aquí todo es real. Estadounidense. De tiempo completo. Increíble.
¿Por qué? Primero, porque manda un mensaje de liderazgo por parte de TelevisaUnivision.
Y, segundo, porque, como usted sabe, nuestros vecinos se han vuelto muy exigentes a la hora de trabajar allá.
Tierra de amor y coraje es la más clara demostración de lo que pasa cuando las cosas se hacen bien.
Amo esta unión entre México y Estados Unidos, amo estas señales de calidad, de amistad.
A todo lo que le acabo de mencionar, agréguele una gran historia de principios de los años 70 (Los hermanos Coraje), escrita por Janete Clair, perfectamente adaptada por un numeroso equipo literario que incluye talentos como Fernando Garcilita, María Chávez y Ricardo Avilés.
No sólo es una historia de amor. Es una historia de coraje. Le recuerdo: coraje es la valentía que necesitamos para afrontar las adversidades. Pero, al mismo tiempo, es una palabra que tiene que ver con enojo, con rabia.
A veces, para conquistar el amor, hay que luchar así, con coraje. ¡Me encanta!
Pero me encanta más el reparto de gente joven y valiosa, de los nuevos rostros del espectáculo como Sofía Castro, Emilio Osorio, Brando Peniche y Emmanuel Palomares.
¿Y qué me dice de figurones como Sergio Goyri, Dalilah Polanco, Iván Arana y Moisés Arizmendi?
Todos bien entonados. Todos bien dirigidos.
¡Así sí dan ganas de ver telenovelas! No se la pierda en Las Estrellas y ViX.