México lloró la muerte de un ídolo

La mañana del 12 de agosto de 1982 nos despertamos con la noticia del fallecimiento del boxeador Salvador Sánchez en un accidente automovilístico en la carretera Querétaro-San Luis Potosí. El exceso de velocidad, la impericia al volante y la prisa por llegar desde Querétaro a su concentración en la localidad de San José Iturbide, Guanajuato, provocaron el accidente que terminó con su vida, a la edad de 23 años.

Chocó en su Porsche amarillo y murió. ¡No podíamos creerlo! Pensé que el destino había sido muy cruel con este joven que nos maravilló por su gran calidad, singular estilo, elegancia y fiereza y nos estremeció con sus grandes y emocionantes triunfos.

Recordé que Sal Sánchez era un deportista disciplinado, responsable y ejemplar. ¿Por qué murió tan joven?, me pregunté. Pero nunca hallé la respuesta. Ahora, 41 años después, creo que, como muchos ídolos, mueren jóvenes y su imagen permanece intacta y perenne. Lo conocí en el gimnasio, era reservado, introvertido, pero amable y educado; un buen muchacho que derrochaba sencillez y humildad, muy orgulloso de su tierra natal, Santiago Tianguistenco, Estado de México.

Salvador Sánchez Narváez debutó como profesional a los 16 años, con triunfo frente a Al Gardeno, en Veracruz. Ganó sus primeras 18 peleas por nocaut y solamente perdió una, ante Antonio Becerra, en una polémica decisión. Maduró y creció rápidamente y en su combate 36 conquistó el Título Mundial de Peso Pluma frente al estadounidense Danny “Coloradito” López, por nocaut en 13 rounds. Realizó 9 defensas venturosas de su corona ante rivales de gran talla como el mismo López, Rubén Castillo, el boricua Juan Laporte y el ghanés Azumah Nelson. Su triunfo más notable y espectacular fue ante el puertorriqueño Wilfredo Gómez por nocaut en 8 rounds, dictando una cátedra de boxeo, en uno de los momentos más importantes en la historia del boxeo mexicano. ¡Noche mágica! Salvador Sánchez tiene el récord mexicano de más defensas en menos tiempo: 9 triunfos en 2 años 5 meses. ¡Peleador excepcional!